Cada patrimonio enfrenta riesgos distintos
Un emprendedor con un crédito activo y dos hijos no necesita lo mismo que un profesional independiente sin deudas. Empezamos por entender cuál de esos eres tú.
Analizamos tu situación real —tu familia, tu negocio, tu patrimonio— antes de recomendarte una cobertura. Después te explicamos qué cubre, qué no cubre y por qué. En ese orden.
Trabajamos con Plan Vive, el seguro de vida de SURA. Toda póliza es emitida y respaldada por la compañía aseguradora.
Las personas no buscan una póliza. Buscan la tranquilidad de saber que alguien entendió lo que está en juego.El insight que guía la marca
Un emprendedor con un crédito activo y dos hijos no necesita lo mismo que un profesional independiente sin deudas. Empezamos por entender cuál de esos eres tú.
Revisamos exposición, hábitos, ocupación y responsabilidades financieras. La recomendación sale de ahí, no de una lista de planes por vender.
Te explicamos coberturas, condiciones, carencias y exclusiones antes de que decidas. Sin letra pequeña escondida ni promesas que ninguna póliza puede cumplir.
Es el eje de nuestra asesoría, y el producto más completo del portafolio de vida. Su valor no está solo en lo que paga: está en los tres momentos que acompaña.
La mayoría de la gente solo conoce el segundo.
Antes de que pase algo. El plan trabaja para que no tengas que usarlo.
El que todos conocen. Pero cubre varios frentes, no solo uno.
El diferencial real. Lo que ocurre cuando la familia atraviesa el momento difícil.
Sobre esa base, el plan se completa con anexos según lo que tu situación realmente exija: un crédito que proteger, un ingreso que asegurar ante un diagnóstico, una ocupación de mayor exposición.
Ver los anexosEstos no compiten con el plan principal: lo completan. Cuál necesitas —y cuál no— es exactamente lo que define el diagnóstico.
Cubre 20 diagnósticos definidos —cáncer, infarto, ACV, Alzheimer, Parkinson, entre otros—. La clave: paga al diagnóstico, no al fallecimiento. Puede ir como anexo del Plan Vive o como póliza independiente.
Para quien depende de su propio ingresoProtege una deuda específica —hipotecario, vehicular— ante muerte o incapacidad, para que no la herede tu familia. La entidad financiera figura como beneficiario principal, y por eso no reemplaza a un seguro de vida propio.
Para quien tiene crédito activoAmplía la protección ante eventos accidentales: muerte accidental, desmembración e incapacidades derivadas de accidente. Suele pesar más de lo que la gente cree en ocupaciones con desplazamiento constante.
Para quien se mueve todo el díaCubre los gastos funerarios del asegurado y, según lo contratado, de su grupo familiar. Es el amparo que menos se conversa y el que primero se necesita: alivia una carga inmediata en la peor semana.
Para proteger a quienes quedanCoberturas, valores asegurados, edades de ingreso, periodos de carencia y exclusiones se rigen por el clausulado vigente y están sujetos a evaluación de aseguramiento.
Tres preguntas. Ninguna te pide datos personales. Solo una orientación honesta de por dónde arrancar.
1. ¿Tienes hoy un crédito activo?
2. Si mañana no pudieras trabajar por un diagnóstico grave, ¿de qué vivirías?
3. ¿Alguien depende económicamente de ti?
Un seguro no elimina el riesgo. Lo transfiere bajo condiciones que deberías entender antes de firmar.
Más de diez años dentro del sector asegurador colombiano. Ha acompañado reclamaciones reales, no solo ventas — y esa es la parte del trabajo donde se nota si el seguro se armó bien desde el principio.
Su método es simple: primero entender, después explicar, y solo al final recomendar. Si un producto no encaja con tu situación, te lo dice.
Por WhatsApp o llamada. Hablamos de tu familia, tu negocio y tus responsabilidades financieras. Nada de formularios eternos.
Te mostramos qué riesgos tienes hoy sin cubrir y qué alternativas existen, con sus condiciones y sus límites explicados en español.
Si avanzas, gestionamos todo el trámite. Si no, te quedas con el diagnóstico. En ambos casos la asesoría no tiene costo.
No. La cotización, el diagnóstico inicial y la explicación de condiciones no tienen costo ni te comprometen a contratar. Solo pagas si decides tomar una póliza, y ese pago va a la aseguradora.
Depende del caso. Toda solicitud pasa por evaluación de aseguramiento, y algunas condiciones pueden implicar exclusiones, primas adicionales o que la aseguradora no acepte el riesgo. Lo importante es declararlo todo desde el inicio: omitir información puede invalidar la póliza justo cuando más se necesita. Lo revisamos contigo con transparencia antes de radicar nada.
No necesariamente. Según el plan y los amparos contratados, puede responder también por invalidez, por el diagnóstico de una enfermedad grave, por accidente, o cubrir gastos exequiales y rentas por hospitalización. Es una de las confusiones más comunes: mucha gente paga por coberturas que no sabe que tiene, o cree tener coberturas que nunca contrató.
Son cosas distintas. El seguro atado a un crédito protege la deuda y su beneficiario principal es la entidad financiera: cuando se paga, se salda el crédito, pero tu familia no recibe un capital para vivir. Un seguro de vida propio cumple esa segunda función. Muchas veces se complementan; lo revisamos según lo que ya tengas.
Sí. La asesoría se hace por WhatsApp, llamada o videollamada, así que puedes estar en cualquier ciudad de Colombia. Si estás en el Eje Cafetero también podemos coordinar una reunión presencial.
No hay un precio único: depende de tu edad, tu estado de salud, tu ocupación, el valor asegurado que necesites y los amparos que elijas. Por eso el primer paso siempre es el diagnóstico. Lo que sí podemos decirte es que la diferencia entre una póliza bien armada y una mal armada rara vez está en el precio mensual, sino en lo que pasa el día que toca reclamar.
Déjanos tus datos y Ingri te escribe personalmente. Sin call center, sin insistencia, sin costo.
Al enviar autorizas el tratamiento de tus datos personales para ser contactado con fines de asesoría en seguros, conforme a la Ley 1581 de 2012.